
Es todo lo añejo que se engendra en el interior de esa flor,
que quiere ganarle al oscuro pétalo rezagado
de un capullo que no nació.
Emprendiendo el viaje con la levedad sostenida en los labios,
Como si una gota de aire quisiera salir por entre
Y una espada sosteniendo en eje del cráneo hasta los pies,
entra,
espera.
Los pasos que se sienten por entre telones
hacen estremecer la sincera plenitud de sus alas.
Ella se cobija al borde de una niñez que salpica divertimento para demostrar,
para sentir,
para no quedar enredada en discursos nebulosos,
en hipótesis sostenidas de trapos aterciopelados;
Para borrar sombras enloquecedoras e idílicas;
Para no huir arrastrada por tsunamis de miradas,
Para volver.
Se sienta en su sombra pero el silencio produce hartazgo,
distancia,
Y por eso el etílico sabor de los labios que no cesan de segregar monóxidos.
Todas sus acciones son fusiles que apuntan a su propio cuerpo,
Y allí: la parálisis y los desvíos a navíos ajenos.
Ella se abriga,
él retirándose sin una fácil despedida,
huida.
Por un atajo salió un suspiro que enmudeció la escena,
Su viaje hasta la oscura y solitaria raíz.
que quiere ganarle al oscuro pétalo rezagado
de un capullo que no nació.
Emprendiendo el viaje con la levedad sostenida en los labios,
Como si una gota de aire quisiera salir por entre
Y una espada sosteniendo en eje del cráneo hasta los pies,
entra,
espera.
Los pasos que se sienten por entre telones
hacen estremecer la sincera plenitud de sus alas.
Ella se cobija al borde de una niñez que salpica divertimento para demostrar,
para sentir,
para no quedar enredada en discursos nebulosos,
en hipótesis sostenidas de trapos aterciopelados;
Para borrar sombras enloquecedoras e idílicas;
Para no huir arrastrada por tsunamis de miradas,
Para volver.
Se sienta en su sombra pero el silencio produce hartazgo,
distancia,
Y por eso el etílico sabor de los labios que no cesan de segregar monóxidos.
Todas sus acciones son fusiles que apuntan a su propio cuerpo,
Y allí: la parálisis y los desvíos a navíos ajenos.
Ella se abriga,
él retirándose sin una fácil despedida,
huida.
Por un atajo salió un suspiro que enmudeció la escena,
Su viaje hasta la oscura y solitaria raíz.



