domingo, 21 de octubre de 2007

trémula


La amenaza continua de su visita
le hacía temblar las carnes internas
y por eso la lucha intermitente
de apaciguar la salida a la superficie.

Su preferencia nocturna
La hacían temer el insomnio
Y así la invención de actividades diversas
esquivando el reposo noctámbulo.

Sabía que esos seres podían habitarla
durante el correr de sus días en estas tierras
Y descansaba en la siesta haciéndoles compañía.
Pero cuando se empecinaban en salirse y ser en ella:
La catarsis del cuerpo.

Sabía que en tiempos remotos no había distinción entre ella y ellos
Ahora el estar era disparejo
Ella podía verlos.
Abstrayéndose, podía ser.

La piraña recorrió todos sus nidos
Visito cada uno de aquellos recovecos uterinos
Dejó salir cuando quiso

La pelea continua y la lucha por la metamorfosis
Hicieron del orgasmo una despedida
bicheral
andrógena
alienígena
alienante.





jueves, 18 de octubre de 2007

Usted...?


Bajo el manto de papeles que inundaban el cuarto de su nido
Comenzaron a aflorarle las canciones y
por entre las flácidas carnes de la entrepierna
sintió el liquido de un fluir
que no era de su sexo.

Y así se levantaba todas las mañanas tratando de comprender
qué era esa dureza que la interceptaba
en horas tempranas,
a veces bajo la luna y otras
de rayos calurosos,
y la hacían trasmutar
bajo cielos abiertos
suelos húmedos y esponjosos,
olores tan ricos.

Cuando tenía que situarle un tiempo
ante la necesidad de explicarlo en las noches de lucidez
solo la infinitud venia a su boca como palabra apaciguadora.
Esa inmensidad desconocida
la llevaba hacia pasillos oscuros de puro “pensamiento animal”
Que no hacia mas que transformar su órganos genitales
En presas de ataque.

Un recorrido virtual
Un estado de vigilia
Y un sudor de un moverse salvaje
Y humano
Le instalaban una continua duda:
La de su naturaleza.

Usted esta loca?
Que me esta haciendo?, le dijo.
Usted bien sabe que no estoy loca,
Soy de barro,
Soy de río
Y por eso con usted me río.