miércoles, 14 de noviembre de 2007

Mangos



Cuando le preguntan de donde brotó
no sabe que decir
si del cielo o la tierra
de un non-place,
o de una ola de verano
que llegó tardía
rozando su nacer
de la década tres.

Cuando imagina su llegada
sus manos marcan el ritmo de sus coordenadas.
Cuando abraza su perfume,
su boca se llena de sabores,
de presente,
de incomparables amores.


Su incólume belleza se enreda por su cuerpo
La abraza.
La penetra.
Se mete hasta lo infinito de su adentro.


En sus ojos viaja
por venas de colores
sin escafandras que le aniquilen
el sentir de sus brebajes y sabores.

Sus senos toca
y siente el placer de la seda.
Su pubis extrovertido
le recuerda a ese olor en primavera
Ella camina por enredaderas,
salta umbrales,
Vuela.
Aterriza.
Planea.