viernes, 15 de febrero de 2008

par de ejas


Mucha gente que posiblemente creímos extraña en algún momento, torpe, desconocida o vulgar, también, por qué no,
hoy, se sienta a compartir un trago con nosotros, y un :”qué hacé che, Qué tal?, qué contá?”.

Tal vez estas personas se cruzaron,
Segurmante se rozaron,
Sospecho, se detuvieron y se miraron, (de esto digo hace unos años atrás, cuando ambos no eran lo que son en aquella mesa de bar).
Comieron a destiempo,
Soñaron casi igual,
Estudiaron y profesaron ideologías de Weber y Marx.
Se interesaron por el cine, la música y el teatro popular.
Hoy, se sientan a mirarse con Cortázar, Mafalda, Lecqoc, los Monty Python y Rally a cantar.

Muchas rutas de andares para llegar a destinos con carteles de prohibido pasar
o voces que decían:”Ahhh se fue reciencito de acá!”.
Cuánto peso en la espalda de cargas inútiles por puro azar,
Y cuánto creído para tener que olvidar.

Cruza bajo el agua,
ese mundo tan privativo
Pues, baña su lecho,
Es que el cerro le ha dejado el lodo impreso en su prolongado transpirar.

Se avecina el cronos
Quiénes lo saben no habitan
Solo lo sospechan
Por la estrella que cayo para derramarles su luz.

Cada índice que anuncia una marcha
Es una conjunción de movimientos,
De planetas, de transiciones celestiales.
Es la luz de algún gurú oriental,
es la búsqueda tan intensa e incesante que cada ser creyó algún día derrochar,
es la ideología,
es la metafísica,
es la física, meta, meta,
es el footing,
es el crowlling,
es la bicicleta, ah.
Ahhhhhhh!!! No se viejo,
Lo único que sé es que conseguí pareja reja, reja, reja, oreja, eja, eja, par, par, par, eja, eja, ja, ja, ja, japar, japaré, japar, pajar, ja , pa, pap, pará, paré, e, pará, e paré, pará, pará, pará que pareja vos eh oreja despareja estás.
(Y se fue riendo con un grano en la oreja).

miércoles, 6 de febrero de 2008

de rramada


El sopor de su soledad ha empezado a sucederse como aquella ola que acarreo esa gota vacía con gusto a sal.
“Es en las almas en donde los sucesos comienzan a plasmarse y a adquirir la forma del ser”, se decía mientras contemplaba el juego interminable de las olas correr. Y allí comprendió que cuando el cuerpo reposaba sereno junto al mar surgía la posibilidad de ser uno en concordancia con el anhelo. Porque al estar consigo misma se transformaba y esa mutación la volvía a la casa de los instintos. Y nuevamente reflexionó: “No es la materialidad la que hoy engendra su poder por sobre mi piel,
es la ausencia,
la ausencia de su cuerpo, no así del alma,
esa que provoca al ser para ser”.
Y aunque se negase a sentir el poder de aquella sombra cubriendo su existencia,
la repetición metamorfosenate
la aniquilaban en partículas diminutas.
Así, sus sustancias hicieron de su esqueleto un animal vivo
que en continuo proceso hacían de la física la ciencia mas exacta y temerosa de su existencia. Y en incesante movimiento concibió:

La serenidad de una distancia sin límites
La sabiduría de una comunicación incierta
El velo que cubre los rostros
La ceguedad de un destino sin puerto

Es la princesa la que acaba
Es la muerte la que atropella
Pastillas que se derraman sobre porcelanas
Besos y atropellos en bañaderas de cerámica

En el agua flotan como vagabundos de hogar
En la profundidad no se ahogan,
Se obsequian,
Se distancian,
Se van.
Son como críos terremotos
Que en unos instantes se dejan caer en tobogán.

Más que sendero y huella,
Es desierto de arena,
Ni frío, ni humedad.
Es por jornada a pies descalzos y sin juzgar.
No es un cuento,
No tiene principio ni final.