lunes, 3 de noviembre de 2008

mil sonrisas


El nacimiento

el viento,

sus manos

y sus dedos que rozan sus cenos

por entre navios y veleros

de puro remar sobre las aguas

que hoy

se merece.

El cielo por entre montañas

anuncia su ser

que enredado en cactus perdidos

va y viene a orilla de un dique

que trae y se lleva un rofundo estado de su ser.


Es a las palabras que este paisaje

quiere traer y devolver,

dejarlas disolver en unguento

de viento, agua y montaña.

Ella le dice:

"dejame caer",

su ser en eterno movimiento, añejo y al mismo tiempo estático

se sumerge en la ruta lenta del querer ser.

Ser montaña,

Ser agua,

Ser piedra,

Ser

para descansar siendo.

"Ahora te escucho", le dice,

"estas aquí detras de mi ser"

que no se haga nube este atardecer

en el que tu alrededor es el mío

con ojos de cada ser (piensa y se ríe).