sábado, 28 de noviembre de 2009

estafa me


Era de noche
Y yo llegaba
Mientras todos se estaban yendo
Dejaban sus puestos de venta
Colgué mis ropas en ese puesto rodeados de otros vacíos
Y ni bien termino de exponer ese amarillo conjunto de bebe
Se acerca una señora o un señor, no llegue a distinguir su sexo
Su rostro parecía estar tapado por su propia sombra
Llevaba su mentón cerca de su pecho
Y me compro dos prendas de esas que yo vendía,
usada, porque así eran todas las prendas de mi puesto.
Me da un billete grande, esos de tres ceros,
Y yo le doy su cambio.
Se retira
Y después de varias horas advertí que su vuelto, alto por cierto,
Era falso.

no sé



No se para que volviste
si yo empezaba a olvidar
no se si ya lo sabrás
lloré cuando vos te fuiste

no se para que volviste

que mal me hace recordar.

La tarde se ha puesto triste
y yo prefiero callar
para que vamos a hablar
de cosas que ya no existen
no se para que volviste
ya ves que es mejor no hablar.


Que pena me da saber que al final
de este amor ya no queda nada
solo mi pobre canción
da vueltas por mi guitarra
y hace rato que te extraña
mi zamba para olvidar.


Mi zamba vivió conmigo
parte de mi soledad
no se si ya lo sabrás
mi vida se fue contigo
contigo, mi amor contigo
que mal me hace recordar.
Mis manos ya son de barro
tanto apretar al dolor
y ahora que me falta el sol
no se que venís buscando
llorando mi amor, llorando
tambien olvidame vos.

Que pena me da...

ZAMBA PARA OLVIDARTE
Letra y música: Daniel Toro

domingo, 22 de noviembre de 2009

Abrir


He decidido hace unos días soltar
Para abrir la llave de esas puertas que me pedías
¡Allí están abiertas!
Un día intente agarrar una de esas llaves y con ella en la mano
Casi por cerrarla por tentación, por miedo, por costumbre
Me condenaste, corriste, huiste
E intentas cada vez con mas firmeza correrte del camino,
De el aprendizaje.
Decides tomar la ruta de la felicidad quebrantable
Aquella que no depende de ti
Que depende de los otros
De lo que ellos te quieran dar.
Y sueltas lo que tienes mas cerca,
Lo que más te solidifica como ser.
Por cobardía a soltar lo que sabes que ya no te pertenece,
Lo que es obsoleto.
Anoche entre los entresueños que me ocuparon
Estaba una bolsa oscura y grande
Llena de papeles
Sucios, viejos, con olor
Residuos
Antigüedades
Eso que quiero se vaya
A las profundidades de la inmensidad,
Eso que las llaves están soltando de a poco.

El tiempo es ínfimo cuando lo apreciamos
Pero eterno cuando lo apuramos
Entonces, así, entiendo el proceso
El ir y el venir
Por eso la paciencia, Venid hacia estos lugares!!!!!!

Creo en la posibilidad.
Después de una danza por la mañana entendí
Lo lento del tiempo y su posibilidad
La posibilidad de ser en la lentitud
Y la imposibilidad en la rigidez de lo acelerado.

sábado, 14 de noviembre de 2009


Éramos dos,
El y yo que dormíamos en el cuarto de un hotel.
Mientras las luces de nuestros cuerpos se fueron apagando
Se encendía una casa,
Una familia
Una habitación.
Allí aparecíamos durmiendo. En ese cuarto de empapelados barrocos
Y mueblería antigua.
De repente el se acerca a la mesa de luz
Y saca de un cajón un collar de perlas
Lo tira sobre una de las camas (eran dos, que formaban una mas grande),
Y en ese instante abre la puerta un señor de pelo canoso que decía ser el dueño de el hotel.
Al ver el collar de perlas derramado sobre la cama en donde yo había dormido
Se sorprende, se inquieta y finalmente expresa: ”yo debo contarles la verdad”


Y así comienza a contarnos una historia de dos personas que cada vez mas esas historias tenían que ver con las nuestras. Cuando culmina su relato, tira dos fotos en los catres donde dormíamos. La de esta mujer en mi cama, y la del varón en la cama de mi compañero.
Éramos nosotros que estábamos viviendo esa historia?.