miércoles, 6 de octubre de 2010

unacancion

 Un instante y la tierra se derrumba
Un momento y la salvia se reabsorbe
El sol no tiene oídos
La luna me habla al cantar
La luz se enciende y se apaga
Una silla
Una valija
Azar.

Uvas,
 comida
Presente
Y vacío
Me desarmo
Río

Grito al viento
Cae la lágrima
Que fue dolor
Hoy
Te miro
De lejos
De cerca
Me río

Detesta la melancolía
Quiere río
Nadar desnuda
En la corriente de sus brazos
Que en olas marinas
La llevaron hasta el desvarío.

Quien ama la soledad
Ama la verdadera vida
Fluye por dentro
La serenidad
La muerte
La caducidad

Lo venidero del andar
Lo asombroso del sentarse
Lo vanidoso de ser
La fuerza impúdica
De merecer.

Parada en la cima de la montaña
Como en  paracaídas
Los brazos del cóndor
Me ven caer

Allí brindando por este amanecer
Me rio
Me siento
Y huelo
Ese aroma
Nuevo
Ese acaecer.