descruza sus piernas
hasta sentir el frío que la traspasa
por entre piernas de terciopelo Azul.
Se deja acariciar
por blandas manos de metal
que la transportan
al sinfín de ilusiones válidas
De metáforas silvestres
De canciones pasajeras
De absoluta y placentera fugacidad.
Se entreabren sus labios
de pura piel
y por le peso de la pasión
suelta su copa
deja caer el tinte de su desnudez
y apela al instinto,
al mundo que la subyace
que la acoge.
La libertad de la razón
sin ser pensada
sin ser escrita por pensamientos obsoletos
poder ser
en la esquina sentada
a oscuras
siendo
en sus piernas
y para sus entrañas
blue velvet.


