Un soslayo de placer
Una mueca que sale del cuello de un pulóver
que se vio caer.
Ahí detuvo su mirada
y una manada de gansos se divertía jugando a esconderse de sus crías.
Allí donde la soledad guarda su desprecio
Abrió el placard y sintió el suspiro interrumpido y conocido de su aliento.
Volvió la puerta a oscurecer su guarida
Y aquel sollozo se alejó cada vez más
hasta acallarse.
Bebió su coñac añejo y guardado en el viejo almacén
recordando el sonido que aquella llave hacía
cada vez que durante horas esperaba tirado en su cama.
Pasillos diurnos colmados de agonía
Y otros escandalosos
Vidrios que se estallan
Una puerta que detona silencio
Un techo al cielo
Un piso inundado de lágrimas.
Una mueca que sale del cuello de un pulóver
que se vio caer.
Ahí detuvo su mirada
y una manada de gansos se divertía jugando a esconderse de sus crías.
Allí donde la soledad guarda su desprecio
Abrió el placard y sintió el suspiro interrumpido y conocido de su aliento.
Volvió la puerta a oscurecer su guarida
Y aquel sollozo se alejó cada vez más
hasta acallarse.
Bebió su coñac añejo y guardado en el viejo almacén
recordando el sonido que aquella llave hacía
cada vez que durante horas esperaba tirado en su cama.
Pasillos diurnos colmados de agonía
Pasos silenciosos
Y otros escandalosos
Vidrios que se estallan
Tierra que se cae por entre los dedos tenebrosos de dolor
Una puerta que detona silencio
Un piso inundado de lágrimas.

