jueves, 17 de febrero de 2011

soslayo

Un soslayo de placer

Una mueca que sale del cuello de un pulóver

que se vio caer.

Ahí detuvo su mirada

y una manada de gansos se divertía jugando a esconderse de sus crías.

Allí donde la soledad guarda su desprecio

Abrió el placard y sintió el suspiro interrumpido y conocido de su aliento.

Volvió la puerta a oscurecer su guarida

Y aquel sollozo se alejó cada vez más

hasta acallarse.

Bebió su coñac añejo y guardado en el viejo almacén


recordando el sonido que aquella llave hacía

cada vez que durante horas esperaba tirado en su cama.

Pasillos diurnos colmados de agonía


Pasos silenciosos

Y otros escandalosos

Vidrios que se estallan

Tierra que se cae por entre los dedos tenebrosos de dolor

Una puerta que detona silencio

Un techo al cielo

Un piso inundado de lágrimas.