La pasión de la muerte por estar vivo
Es la soledad incordiosa de un anhelo en estado puro
De sobrevivir a la locura de la pasión
La madurez de las emociones supura un aliento amargo con gusto a sal
Es la canción de madrugada que grita de orgasmos
Y vive de recuerdos con gusto a sal
Gime en los cuartos de entera niñez
Y madura una fruta que no deja caerse
Su vientre lo absorbe con absoluta estrechez.
Son los campos de los llanos
Los que cantan sus canciones
Son las luces de los cielos
Los que anuncian sus intenciones
Ostenta vanidades
Grita a los infiernos llantos y maldiciones
Pura extrañeza de mantos acosadores
Sangre, pena, amenaza de muerte a los cazadores.
Días de inconsciencia calada de sustancias
Pura locura de viajes en paralelo
Libre albedrío de impúdico consuelo
Fin de los días de los sin día
Fugacidad pasajera, incertidumbre venidera
Adentra sus días en este mi sendero
Mi espacio vacío repleto de luces, inviernos, lechos,
Sudores, trajes malhechos,
narices, mujeres, hombres
viajes, pasajes
laberintos de hielo.
Escena melancólica, traje de mujer enloquecida
Abre la puerta a la enramada que viene a darte la bienvenida.
Ya no platica la letra de la locura
Solo imagina un trance
Un manjar de anhelos
Para degustar y sonreírle a la pavura.
Tiempo de los costosos vuelos
Agradecido al alto cielo
Al universo
Y a las constelaciones por jugar el juego
Por poner las reglas sin ciencia
Por darle forma a la amorfa vivencia
Para despedazarla en otras
Que reparan
Que escarmientan.
Que vapulean.
domingo, 30 de diciembre de 2007
viernes, 7 de diciembre de 2007
Talks

Conversando con lo imaginado
lo anhelado parió su ser
después de que la muerte
sorprendiera con su neceser.
Labios rubíes,
tacos de espinas,
altas mujeres
de pelo corto
negro platino.
Camina de cerca.
Camina de lejos.
En alternadas fotos
la veo rodeándome
cual laberinto de espejos.
Salgo corriendo
por entre sus nalgas
y entre su vello
caigo en enredos.
Salto mortal a su útero inquieto
por mi lengua de seda
y mi aliento sabor a almendras.
Buceo su femenino,
reboto en su centro
y cual bola de ping pong
caigo rodando por su tubo de terciopelo.
Miro,
Descanso,
Me río,
Lloro,
Me río
Y grabo el todo
Cual último decoro.
Sin dejar que una lágrima
borre mi huella,
salto mortal
al otro lado de su yo mujer.
Con mi traje de buzo
examino recovecos donde pueda apresarme
alguna burbuja, algún alga
seres que no llegaron ser.
Saco mi escafandra
y en tobogán de sus fluidos
me dejo arrastrar
y un open door me anuncia la salida.
lo anhelado parió su ser
después de que la muerte
sorprendiera con su neceser.
Labios rubíes,
tacos de espinas,
altas mujeres
de pelo corto
negro platino.
Camina de cerca.
Camina de lejos.
En alternadas fotos
la veo rodeándome
cual laberinto de espejos.
Salgo corriendo
por entre sus nalgas
y entre su vello
caigo en enredos.
Salto mortal a su útero inquieto
por mi lengua de seda
y mi aliento sabor a almendras.
Buceo su femenino,
reboto en su centro
y cual bola de ping pong
caigo rodando por su tubo de terciopelo.
Miro,
Descanso,
Me río,
Lloro,
Me río
Y grabo el todo
Cual último decoro.
Sin dejar que una lágrima
borre mi huella,
salto mortal
al otro lado de su yo mujer.
Con mi traje de buzo
examino recovecos donde pueda apresarme
alguna burbuja, algún alga
seres que no llegaron ser.
Saco mi escafandra
y en tobogán de sus fluidos
me dejo arrastrar
y un open door me anuncia la salida.
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