
Si hay un centro que está dando vueltas
por quien sabe donde
Es el torbellino que lo filtra por entre rejas y lo deje caer
en umbrales de espejos que se rompen en un masticar de voces intimas.
Cuando la brillantina ilumina su rostro
solo un tiempo diminuto, que tal vez sea extenso, disfruta de esa brillantez,
porque la opacidad ya esta llamándola para inundar su cuerpo,
para convertirlo en vejez.
Cada muerte,
cada vacío es nadar en la inmensidad de un mar profundo e iluminado a penas
tenue y sombrío.
Pero a pesa de saber nadar
Su cuerpo no responde a la llamada.
Todo de repente crece en tamaño y la hace perder.
Sube escaleras equivocadas
y tiene que empezar a descender.
Se encuentra con animales de toda raza,
algunos sin cuerpo
y otros al revés.
Solo camina su piel.
Pero lo suyo es desproporcionado
nada tiene su color,
su tamaño,
su acostumbrado ser.
Empieza a sentir su enfermedad
que comienza a treparle las venas
y a comerle como pirañas por dentro la cabeza.
Es el monstruo con el que soñaba de niña.
Es la princesa que le enseñaron a se de pequeña.
Es la señora grande de caderas gordas que cocina, teje, lava y lee en la siesta.
Es la mujer falo que sale a la calle por el pan de la familia pero con su libro de cocina bajo el manual de oficina.
Es la que se queda.
Es la que se va.
Es la que espera.
Es la que grita por las escaleras.
Es la que amaza.
La que baila.
La que sale sin avisos ni permisos.
Es la que cela.
La que aprende, dice, calla, enseña.
Reposa durante un momento porque agotada de andares y necedades
no sabe si lo que elige es siendo o son solo ilusiones de un futuro añejo.
Sabe que mucho de lo construido son palabras que con solo un soplar
se desmorona un creído caminar.
Y como se da cuenta de la levedad de las cosas
Prefiere
¿Qué prefiere?
……soñar…….
Porque es soñando donde encuentra su verdad
donde la fantasía se fusiona con una realidad.
Donde la muerte es protagonista: dice la verdad.
Se acuesta a descansar quien sabe cuanto tiempo mas esto le llevara,
Tal vez la vida toda
Tal vez un simple caminar,
No sabe
Necesita la paz de un pestañar sin volver a abrir
Quedando a ciegas
Por un largo rato
Soñando
O por eso tanto anhelo a viajar.
Cundo es real la realidad, piensa,
hay que cuidarse o cuidarla para no perderse
En el mar
en el que todos nadan y ella sola
quiere caminar.
Es el presente,
escucha por las esquinas murmurar.
No sabe,
solo escucha,
mira,
siente.
Ahora siente sus manos entre sí rozar.
Descansa Samantha,
solo siente tu palpitar.
por quien sabe donde
Es el torbellino que lo filtra por entre rejas y lo deje caer
en umbrales de espejos que se rompen en un masticar de voces intimas.
Cuando la brillantina ilumina su rostro
solo un tiempo diminuto, que tal vez sea extenso, disfruta de esa brillantez,
porque la opacidad ya esta llamándola para inundar su cuerpo,
para convertirlo en vejez.
Cada muerte,
cada vacío es nadar en la inmensidad de un mar profundo e iluminado a penas
tenue y sombrío.
Pero a pesa de saber nadar
Su cuerpo no responde a la llamada.
Todo de repente crece en tamaño y la hace perder.
Sube escaleras equivocadas
y tiene que empezar a descender.
Se encuentra con animales de toda raza,
algunos sin cuerpo
y otros al revés.
Solo camina su piel.
Pero lo suyo es desproporcionado
nada tiene su color,
su tamaño,
su acostumbrado ser.
Empieza a sentir su enfermedad
que comienza a treparle las venas
y a comerle como pirañas por dentro la cabeza.
Es el monstruo con el que soñaba de niña.
Es la princesa que le enseñaron a se de pequeña.
Es la señora grande de caderas gordas que cocina, teje, lava y lee en la siesta.
Es la mujer falo que sale a la calle por el pan de la familia pero con su libro de cocina bajo el manual de oficina.
Es la que se queda.
Es la que se va.
Es la que espera.
Es la que grita por las escaleras.
Es la que amaza.
La que baila.
La que sale sin avisos ni permisos.
Es la que cela.
La que aprende, dice, calla, enseña.
Reposa durante un momento porque agotada de andares y necedades
no sabe si lo que elige es siendo o son solo ilusiones de un futuro añejo.
Sabe que mucho de lo construido son palabras que con solo un soplar
se desmorona un creído caminar.
Y como se da cuenta de la levedad de las cosas
Prefiere
¿Qué prefiere?
……soñar…….
Porque es soñando donde encuentra su verdad
donde la fantasía se fusiona con una realidad.
Donde la muerte es protagonista: dice la verdad.
Se acuesta a descansar quien sabe cuanto tiempo mas esto le llevara,
Tal vez la vida toda
Tal vez un simple caminar,
No sabe
Necesita la paz de un pestañar sin volver a abrir
Quedando a ciegas
Por un largo rato
Soñando
O por eso tanto anhelo a viajar.
Cundo es real la realidad, piensa,
hay que cuidarse o cuidarla para no perderse
En el mar
en el que todos nadan y ella sola
quiere caminar.
Es el presente,
escucha por las esquinas murmurar.
No sabe,
solo escucha,
mira,
siente.
Ahora siente sus manos entre sí rozar.
Descansa Samantha,
solo siente tu palpitar.

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