
La función se anunciaba
Y en la sala vacía repercutía una menester sonororidad que provenía de las butacas.
Un crujido a madera,
y un tacón de piernas largas estremeció el terciopelo de la platea.
Los lados del espacioso telón
se desunieron en bambaleante armonía
Y un aroma a húmeda vacuidad
brotaba por entre las filas.
“Butaca 4, a la izquierda”
“Fila 7 a la derecha”,
“Deje tres asientos libres,
en el cuarto tome asiento, por favor”.
Levantó los párpados
y su sonrisa señalaba la invitación de la fila 9 a la izquierda.
Tres sillas,
un cenital,
un brazo sudoroso,
el ras de una piel que resquebrajaba.
Toses,
risas,
suspiros,
aplausos.
Y en la sala vacía repercutía una menester sonororidad que provenía de las butacas.
Un crujido a madera,
y un tacón de piernas largas estremeció el terciopelo de la platea.
Los lados del espacioso telón
se desunieron en bambaleante armonía
Y un aroma a húmeda vacuidad
brotaba por entre las filas.
“Butaca 4, a la izquierda”
“Fila 7 a la derecha”,
“Deje tres asientos libres,
en el cuarto tome asiento, por favor”.
Levantó los párpados
y su sonrisa señalaba la invitación de la fila 9 a la izquierda.
Tres sillas,
un cenital,
un brazo sudoroso,
el ras de una piel que resquebrajaba.
Toses,
risas,
suspiros,
aplausos.





