domingo, 15 de junio de 2008

S de Decires


Ya los túneles, los sonidos
las palabras
descansan en un recuerdo.
La soledad la invadió
Insoportablemente débil
Y ni un soplido pudo derrumbar su majestuosidad oscura.

La locura y el poder de la rebeldía
O de la sinrazón
Menospreciada en aquellos días
Grandes telones,
Tremendas personalidades que en búsqueda de poder aniquilaban individualidades.

Es la tiranía de los lugares
Es la entrega de soberanía a cambio de nombres, colores, pinturas sin valía.

Sentada observando la ronda
Anhelaba el fuego que calienta y que quema.

“Maizales de colores brillantes
hazte en mí trigal”,
Cerrando sus pupilas,
el deseo se encarnaba en escena.

Cuántos pasillos y escaleras.
Ella ansía una soledad remota
distante
en tierras extrajeras,
donde la sabiduría emerja, y el ego descanse junto a aquellos pobres tristes
que anhelan poses
y cafés
Pero no en Balvaneda.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

muy bueno rosina segui así Gastón un admirador tuyo

Anónimo dijo...

Decires: quiero salir del túnel. La posibilidad de estancarme en un recuerdo me agobia.
talveztodotermineennada@yahoo.com.ar