Si Rodolfo te viera allí parado bajo el zócalo de aquella puerta,
te preguntaría: “El hombre no es solamente un individuo: pertenece a un todo”
No sabes que prefieres ante la nada
Y sin embargo tampoco te dejas.
Luces traslúcido, empapado de sudor tóxico
Y sin mirar la mirada que te inquiere
Te distraes con caminatas breves.
Sin vestido me sueño parada
En despojos, entregada
Y por eso desnuda y desolada.
Si Rodolfo te conociera, te diría:
“No nos es indispensable ser felices, y siempre hay algún detalle por el que queremos protestar. Al que arrebata la felicidad no es necesario expulsarlo de este mundo. Se le puede también dejar libre si se quiere”.
No sabes de tus despliegues
Porque la lívido reprimes
Y sin quererlo estalla por tus venas
Y te rompe en pedazos que escupes con tu danza.
Te mueves con estremecedor vibrato,
No me roces!,
Te confundo con mi sueño
Y te carcomo aunque de puro miedo.
En viajes de excusados,
De llaves e invitados
Me controlas con tu ceño persiguiendo una palabra que arroje la sílaba para tu parlamento.
En sí mismo,
vigilia y despierto,
Torturada de tu esquizofrenia desenfrenada
Por tu cuaresma inadvertida.
Detalles femeninos,
huelo,
Intento acordarme y se traspapela con el sueño.
Imagino o recuerdo ese indeciso enredo.
Desapareces y en fábulas te escribo para retenerte.
Si Rodolfo me viera, me diría:
“El mundo es como es y las cosas no son como queremos sino como el resto quiere que sean. Y el juicio divino que se anuncia tan pomposamente no tiene sentido. Nuestro culto a la honestidad es un acto de idolatría, pero hay que someterse, pues el ídolo existe”.
Y si yo lo conociera le escribiría algunas entonaciones para sus noches largas.
Encubres filosofías,
El lánguido parecer te retrotrae
y me sumerge en lo ineluctable del padecer.
Tu amargo sabor que imagino
Me perturba y
Ante tan melancólica alegría
Sin sopor pero con oscuro anhelo
registro los sinsabores de esta madrugada.
Ansío la amargura de tu incertidumbre
Porque el consuelo merece ser dueño.
Excusas, tiempos ventajeros
Esa distancia hace ya tiempo que no la acarreo
Aunque a veces el desahogo imprima con sus formas.
Mitos ancestrales, leyendas urbanas y rurales
Con aires de sentirme kitch ante tal snob.
Rodolfo diría:
“¿Usted no tiene mucho sentido del humor, verdad?”.
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1 comentario:
aj ja jaj aj!!!! genial, me encanta, el ritmo y el drama
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